Robots que pueden ayudar en las terapias con niños con Autismo




autismo

Hoy es el día mundial de la concienciación sobre el Autismo, y por ello, en las próximas líneas os vamos a hablar sobre cómo se está investigando con robots para mejorar y complementar las terapias que estos niños llevan a cabo.

Por la celebración, hoy 2 de abril del día mundial de la concienciación sobre el Autismo, os mostraremos algunos estudios donde niños con autismo interactúan con robots durante la terapia y así se ve mejorada la parte de la comunicación, gran área que en ellos está afectada. ¿Por qué les cuesta tanto comunicarse? Partiremos de la base de que comunicar, no es simplemente que el emisor lance un mensaje al receptor por un canal específico. La comunicación va más allá, es un conjunto en el intervienen mirar a la cara al emisor, gesticular, reconocer qué emociones transmite el otro,… acciones que por muy habituados que estemos tienen una gran cantidad de información, matices, sutilezas que nuestro cerebro no deja pasar desapercibidas (ya sea de forma consciente o no), pero que para una persona dentro del espectro autista esta interacción social le llega a resultar abrumadora. Ellos encuentran un gran obstáculo a la hora de comunicar que hace que no puedan expresarse ni relacionarse con normalidad. Por supuesto, una estimulación precoz y entrenamiento en las habilidades sociales pueden hacer que estas capacidades necesarias para la comunicación mejores y llegar a conseguir que sean capaz de interaccionar con menor dificultad.

Los investigadores se preguntan ¿cómo podemos conseguir que comuniquen de una manera más efectiva? Siempre se debe partir de las características generales del Autismo y particulares de cada niño, pues dentro del espectro autista hay muchos grados. Podemos ver que tienen una gran compresión del mundo físico o de los objetos que observan con todo detalle, incluso más que nosotros y que están más receptivos cuando la comunicación les proviene de un ordenador a una persona física, por eso su interés hacia la tecnología que podemos apreciar en el momento que interactúan con las tablets, por ejemplo.

niño-con-tablet

Retomando el tema de intentar dar respuesta a la pregunta del anterior párrafo que se hacen los investigadores, éstos y los terapeutas se han lanzado otra pregunta: ¿Y si nos ayudamos de robots humanoides para poder introducir la comunicación e interacción humana en Autistas y evaluamos los resultados? Y ahora nos preguntamos ¿por qué robots? Son predecibles, no les intimidan y aunque una apariencia cercana a la humana, pero con movimientos y lenguaje sencillos y no cuentan con la parte más compleja de un ser humano, carecen de emociones. No se llegará a sustituir al terapeuta de carne y hueso, claro está, pero si les pueden ayudar completando el trabajo que se hace con ellos, en fases más iniciales.

Recogiendo un poco los estudios que se están realizando podemos ver que en la Universidad de Vanderbilt (EE.UU.) utilizan al robot NAO para aumentar la atención conjunta (habilidad los niños con autismo no tienen desarrollada y consiste en compartir la atención mientras realizamos una actividad, juego, etc. con otra persona) haciendo que el niño mire un objeto siguiendo las indicaciones de NAO, por ejemplo. En Birmingham (Inglaterra) también se llevan a cabo ensayos que evalúan qué papel tienen los robots en la enseñanza de estos niños en colegios. En la Universidad de Notre Dam (Estados Unidos) se dedican a investigar sobre la enseñanza del lenguaje junto con el terapeuta, haciendo que el niño interacciones con el robot controlado por el responsable, intentando que la comunicación sea espontánea. En la Universidad de Hertfordshire (Inglaterra) el robot con el que llevan a cabo el proyecto es más expresivo intentando enseñar las emociones y el contacto físico a estos niños. Éstas no son las únicas investigaciones. Se han construido robots faciales para identificar los gestos asociados a las emociones o fomentar la imitación de movimientos. Aquí os dejamos dos vídeos, que aunque no están traducidos, sí muestran el trabajo con dos robots diferentes.

    

Y ahora diréis ¿y qué resultados se van sacando? Aunque todavía es pronto para poder asegurar el éxito de aprendizaje del niño con autista y el robots, podemos decir que hasta ahora son positivos. Se ha comprobado como los niños con este Trastorno Generalizado del Desarrollo prestaban más atención a los robots que a los terapeutas (elemento más importante y con el que se debe iniciar la terapia para poder continuar) con la que la adquisición de habilidades básicas de aprendizaje se ve favorecida a través de juegos y bailes.

Ya hemos hablado en otro artículo del uso de robots en nuestras vidas y claro está que el robot nunca llegará a sustituir al terapueta especialista en tratar este tipo de trastorno, pero si puede llegar a constituirse como una herramienta que haga que las terapias tengan mayor efectividad y el aprendizaje de aquellas habilidades que estos niños tienen mermadas sea más rápido. Si como ya hemos dicho, con el paso del tiempo los robots se parecen más a nosotros en cuanto apariencia y funciones, ¿por qué no esperamos un poco más y vemos como estas investigaciones dan sus frutos en las terapias con nuestros hijos? ¿Qué pensáis sobre esta nueva aportación de la tecnología a mejorar la vida de aquéllos que tienen alguna dificultad para adaptarse a ella?

 

Fuente: El País




Enlace de la noticia: Aquí

Danos tú opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *