Aplicaciones web o aplicaciones móviles, ¿dónde está el futuro?




Aplicaciones web o aplicaciones móviles, ¿dónde está el futuro?

En lo que va de 2011 tanto las aplicaciones web como las apps móviles se han consolidado ya como un standard dentro de la red de redes, y por ende, en los muchos soportes móviles que beben de ella; cada una con sus pros y razones para su uso, pero  ¿que nos depara el futuro para cada una de ellas?

Todo indica que se abre una veda para los desarrolladores pero también un gran interrogante para empresas y medios. ¿La popularidad del HTML5 conseguirá desbancar a las aplicación nativas móviles o será por el contrario la interfaz amigable de una app la que consiga mantenerse en la cima? Dado que actualmente las aplicaciones tienen más aceptación y sirven para una variedad de propósitos, veamos a continuación algunas cosas a tener en cuenta con respecto a las aplicaciones web frente las aplis móviles.

HTML5

De acuerdo con un reciente estudio de ABI Research, más de 2,1 millones de dispositivos móviles utilizarán HTML5 para 2016, lo que puede otorgar un peso fuerte en  el futuro para que las aplicaciones utilicen esta nuevo lenguaje. Las aplicaciones web escritas en HTML 5 permitirán utilizar las capacidades de cualquier sistema operativo, lo cual elimina de una tacada cualquier tipo de incompatibilidad.  Entre otras bondades, HTML5  tiene una API de geolocalización que permite a las aplicaciones web acceder al GPS del dispositivo y proporcionar información muy valiosa para las aplicaciones, y también es capaz de reproducir video y audio en streaming sin ningún tipo de complementos. También se debe mencionar la capacidad de almacenamiento de datos en caché, lo cual en los dispositivos móviles afectará para bien en cuanto al poder de procesamiento y rendimiento de velocidad. Hasta la fecha, as aplicaciones construidas y optimizadas en HTML5 como TweetDeck o Scribd están teniendo mucho éxito. Y algunas páginas, como la propia Twitter, ya ofrece en versión web móvil prácticamente la misma funcionalidad que la aplicación móvil.

4G

Gracias a la tecnología inalámbrica 4G, que nos llega a España de forma inmediata y que en países como el Reino Unido, USA o Japón son el standard, tendremos una nueva conexión en la mayoría de los teléfonos inteligentes, aumentando cada vez más la velocidad de acceso a internet. Dependiendo luego de la red implantada y del plan de servicio inalámbrico y soporte de datos contratados, la velocidad del 4G puede ser incluso más rápido que el ADSL y otras conexiones por cable. Vale, pero ¿qué significa esto para las aplicaciones web? En principio, ambas aplicaciones móviles y web serán capaces de explotar la velocidad y la capacidad de las redes 4G. Actualmente las aplicaciones web dependen más de la velocidad de conexión que las apps, ya que requiere un viaje de ida y vuelta al servidor. Con la red 4G, serán capaces de igualar el desempeño de las aplis, así que esa desigualdad que ahora observamos, desaparecerá y las pondrá al mismo nivel.

Procesadores de doble núcleo y Quad

Aunque ambos tipos de apps, web y móviles, se beneficiarán y ganarán prestaciones con la mejora de los procesadores, las aplicaciones del tipo web obtendrá mayor rendimiento que las apps ya que el procesamiento necesario para representar HTML en un navegador es mucho menor que el que una aplicación nativa requiere, con lo que de nuevo vemos como las web apps se equipararán con respecto a las móviles.

Los estándares del W3C

Tardaron varios años, pero finalmente todos los navegadores de han adaptado fielmente a los estándares del W3C. Al principio, Netscape e Internet Explorer mostraban diferencias importantes en una misma página, por lo que era necesario probar en ambos cualquier desarrollo. A medida que los navegadores han madurado, la adhesión a los estándares del W3C se ha convertido en algo más importante. En los navegadores móviles actuales, sólo Android y iPhone los respetan más o menos fielmente, pero no así Blackberry ni Windows Phone. Con la llegada tanto de BB 7.0 y Windows Phone Mango se espera que por fin todos teléfonos y sus navegadores se comprometan con la normativa del consorcio que regula la World Wide Web. ¿Por qué es esto importante? Pues porque tener que probar en varios navegadores o crear varias versiones de una aplicación web para cada navegador incrementa considerablemente el coste total de propiedad de la aplicación. Con lo que una vez estandarizado, se normaliza el funcionamiento en cada navegador, volviendo nuevamente a aprovechar esto como una ventaja frente a los distintos sistemas operativos móviles. Es decir, si una web app funciona en un navegador, funcionará en todos, independientemente del SO.

 

Conclusion

Decidir ahora mismo entre una aplicación web o una aplicación móvil se reduce en última instancia al público objetivo y al coste de producción. Si su aplicación requiere una interfaz de usuario compleja o alguna funcionalidad en el dispositivo muy específica, una app movil puede ser una ahora mismo la mejor elección, si por el contrario estamos buscando desarrollar una  aplicación multiplataforma de calidad con vistas a seguir introduciendo mejoras en el futuro, una aplicación web móvil sería lo más idóneo. En cualquier caso, lo cierto es que el futuro de aplicaciones web, aplicables tanto en navegadores de escritorio como móviles, tiene un brillante porvenir y la popularidad y el poder de HTML5 sin duda harán una seria competencia a las aplis tradicionales, aunque sólo sea porque las empresas sólo miran la necesidad de ahorrar costes en producción.

Seguro que entre los lectores habrá algún desarrollador o usuario con más información que yo en la materia, les invito pues a compartir y comentar cualquier aspecto, para eso estamos aquí.

{loadposition mega-adv1}

Imagen: Scribd




Enlace de la noticia: Aquí

Danos tú opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *