Adiós Steven




Adiós Steven

Como todos sabemos, ayer murió un gran hombre. El hombre responsable de que los smartphones sean lo que son hoy en día. Y desde aquí quiero brindarle mi adiós más personal. Desde dentro, esto va por ti Steve.

Ayer, a la edad de 56 años, murió un mito. Un visionario, un gigante de la innovación,  un Rey de Reyes…

Steve Jobs joven

steve-jobs-pixar

Podría encontrar decenas y decenas de adjetivos similares, pero ninguno realmente le haría justicia. Ayer murió Steve Jobs y desde aquí, quiero darle mi particular adiós.

Y en este adiós no quiero hablar de su trayectoria, de sus inventos o de cómo ha revolucionado el mundo de la tecnología para llevarlo al sitio en el que está actualmente. Tampoco quiero hablar de su trágica lucha contra el cáncer ni del agujero que deja dentro de Apple. En este adiós no quiero hablar del mito, del personaje, sino que quiero hablar de la PERSONA. Hablemos de Steven Paul Jobs.

Hablaremos del niño que nació en EEUU, con sangre Siria y criado en adopción por una pareja de origen Armenio que a los 12 años vio algo que le hizo saber dónde estaba su destino, su primer Ordenador. Menos de 10 años después nacía Apple Computer  en su garaje y, desde allí, comenzó a escribir ese destino. Del hijo pródigo que regresó a una empresa hundida para devolverla al lugar que le corresponde, para convertirla en menos de quince años en la empresa con mayor capitalización bursátil y todo un referente en cuanto a marketing y concepto empresarial se refiere.

 

Ayer ese hombre, Steven Paul,  a la edad de 56 años sucumbió en su lucha contra el cáncer tras revolucionar el mundo de la informática, la música, la telefonía y ganarse un hueco entre los corazones de compañeros y rivales. Se fue la persona, pero el mito , el personaje, él ya se ha ganado la inmortalidad. Adiós Steve. Adiós, y gracias.

DEP

{loadposition mega-adv1}




Enlace de la noticia: Aquí

Danos tú opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *